Los colores del otoño en buena compañía

Tímidamente, el sol se abre espacio… voy caminando hacia la quedada, acompañada todo el camino por el Ebro… el buen ritmo del agua. El puente de Piedra, poderoso y solitario; tráfico de ribera y algunos viandantes…

Imagino que cada un@ acude por sus medios al punto de encuentro. Desde la mañana, formamos una red de pensamientos, emociones y acción: a ver cómo sale el día. Venga , voy a pasar un buen rato, fuera la pereza!
El Pilar, imponente siempre, Macanaz y ahora una larga línea recta.
Voy bien de tiempo; a mi espalda la chimenea y Aragón TV, mientras se escucha el himno mañanero de los infanticos y las nubes vuelven a cubrir el cielo!
Os veo, llego a tiempo.
Somos 10 magníficos sin miedo al agua que se empeña en mortificarnos.
Llegamos al cruce del anillo verde: Aúpa! Arrecia la lluvia y desplegamos  colorido de capas y anoraks como los árboles otoñales. El grupo se dispersa poco a poco,  pero no hay pérdida: río y soto a la izda; campos del labor a la derecha. Después de un buen trecho, nos vamos despojando de las capas, gafas empañadas…y a disfrutar del calorcillo.
De las opciones que propone Antonio, consenso…abandonamos el río y nos adentramos hacia las inmediaciones de  los galachos.
Cruzamos acequias ( os aseguro que intento descubrir si era de Urduán, de riego del arzobispo o la  acequia de Juslibol)  cañizares y el Soto de ribera….
Paso natural cerrado, seguimos en fila india… entre pasadizos vegetales. Bastante humedad y olores a naturaleza mojada. Otra vez un manto amarillo de hojas y arbustos relucientes de lluvia reciente.
Una pequeña valla de zona protegida de aves. Enfin, no creo que hayamos molestado demasiado su intimidad…
Y llegamos a lo inundable y al centro de interpretación: vemos los primeros humanos desde hace hora y media, y dejamos el  cruce  del mirador del escarpe y el camino de la laguna del Plano.
Paramos 10 minutos antes de introducirnos en  el camino el galacho. Frutos secos, algún bocata…saboreo el chocolate de menta.
Vemos desde el puente la torre Miranda, garcetas y alguna garza. Alguno aventura ver rastros de jabalíes en el barro. Intentamos reconocer otras especies. Casi hacemos un taller de huellas y seguimos adentrándonos en los galachos. Respetuosos con las normas, aguantamos las ganas de curiosear más…cada paso nos inspira nuevos caminos y salidas. Excursiones más largas, propuestas variadas…
El guía nos confirma que las aves que  habíamos observado eran cormoranes, cuenta que al amanecer se les ve pescando todos juntos.. Encontramos una construcción curiosa de cemento y cilindros que se destinaba a observar los aviones roqueros…
Avistamos la calles de Juslibol. Algunos vecinos pasean.
Vistas generales de Zaragoza; reconocemos bastantes edificios emblemáticos y, ahora, á table,  al Tinajo !! Esta vez sí: huevos fritos con variantes a la carta. Ensalada muy completa; el ambiente, muy bueno. Bromeamos….el menú se compone de embriones de gallina  dorados en grasa de aceituna y acompañados de tubérculos americanos condimentados con cloruro sódico y elaborado de producto de cerdo ibérico.
Bien, camino salvaje majo, lluvia que no ha enturbiado el bienestar..destacar el colorido de los árboles,con tal de estar juntos…Buena caza!
Pilar Melero. Cisne. C. Deneb

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