RETAZOS DE LA VIDA EN CANFRANC-ESTACIÓN junio 2018

Charito, Fernando y Canfranc-Estación nos despiden… yo cantaré de nuevo… Cha cha chá con el sonido del tren…

Desde el Canfranero, el mismo entusiasmo y las risas de la venida…las nubes, la niebla entre montañas, los cristales de las ventanillas, acariciados por las gotas persistentes, y el río ¿Qué río, pregunta Antonio? ¡Comentarios frescos como los de infancia y juventud! ¡Los árboles han crecido entre los raíles de la vía!

Dejamos atrás un fin de semana intenso. Acompañados de la lluvia, hemos lucido nuestros paraguas multicolor caminando. Recalculando el plan, hemos sabido seguir redescubriendo senderos, charlar de Escultismo y de nosotros, pensar en AISG Aragón… sus orígenes, su presente.

Reencuentro de emociones vividas en este mismo lugar, recuerdos del paisaje hechizante de la Estación de Canfranc; profundizar en su Historia y la gente que la hicieron posible; disfrutar de tertulias alrededor de comidas compartidas, vibrar leves momentos por la gloria del Zaragoza, por el incombustible Nadal, que, cuando abandone la competición, dejará el deporte español en mejores condiciones de como lo encontró (modelo y maestro).

Las horas vivenciadas en el Canfranero son un reto: pueblo a pueblo – recodo a recodo- seguimos impresionándonos por el caudal del río… de los ríos ¡Vaya lío! Este viaje nos ofrece el regalo de movernos a nuestras anchas, de cambiar de butaca, de dejarnos mecer por el traqueteo y bostezar al unísono ¡Qué de sensaciones! Cuando tres horas y media no son un impedimento sino un abanico de oportunidades… Antonio provoca: ¿Dónde está Peña Oroel? Ana Cris, Carmela y Loli, activas, reaccionan y enriquecen la conversación. ¡El Aragón, Ya Jaca! Ana Rosa cabecea, pero no pierde una. ¡Unos niños vivarachos – y, asalvajados, después- se pasean; quizás sea su primer viaje en tren…

Ayer noche, el espectáculo de luz y sonido de la Estación, casi en exclusiva para nosotros: elegimos el horario con voz en off en francés y acertamos. Cada cual, bajo su paraguas pudo, en aquella media hora mágica, evadirse por completo, interpretar las luces en la fachada principal, acompañadas del relato histórico…esplendor en verde, guerra en rojo, azul de futuro…todo un código bien elegido.

Hoy, la casa de los Ayerbes (ayer recorrimos su sendero): paneles, vídeos, peli en 3D, un espacio público de lo que fue la casa de los ingenieros de montes, que supieron dar respuesta al proyecto Canfranc, “campo franco”.

¡Ni qué decir de tener exclusividad de todo el salón y aquel albergue que fue nuestro por un finde! También el compartimento del vagón…mucha autoridad la de los de AISG! Nos vamos desnudando por el calor, ja! Ja! Ya el valle…cambiamos avellanos, pinos negros y hayas, por encinas y campos en barbecho embarrados .

¿Y, Riglos? ¡No lo veo! ¡ Esto es una auténtica clase de Geografía!

¡Mira, mira, mira, mira! ¡Las inundaciones chocolateadas de los campos! Somos meterólogos, naturalistas, estudiantes de Arte! Los arbustos explotan en un junio “ amayeado” con rosales silvestres, aliagas y ababoles… ¡WC de puertas abiertas! ¡Ahora, ahora, ha pitado el jefe de estación! Traviesas, tornillería, vigas abandonadas tan sugerentes… la revisora que se emociona con su monólogo… ¡El llano, el llano! Sniff, sniff…

Se acabó lo que se daba. Y, agradeciendo a los compis de salida, su paciencia… Pues, esperando buenos momentos, conocernos más, naturaleza en su esplendor, encuentro personal, buen tiempo… encontramos, precisamente, por esto último – y a mi modo de entender- respuestas positivas; la lluvia, no sólo no empañó nuestras ganas, sino que potenció la buena comunicación, la amistad, curiosidad , sinceridad y la convivencia.

¡Saboreemos el recuerdo, seamos felices en verano y volvámonos a encontrar!

Guarda tus penas en el fondo del morral (por el cancionero que quedó arrugado en la mochila, ja, ja…) y vive ya!

Pilar Melero Langa

PS: a los asistentes, disculpad si cualquier parecido con la realidad fuera pura coincidencia.

 

 

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